Reduce la diabetes tipo 2 con estos jugos.

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza porque, el paciente que la padece, contiene altos niveles de azúcar en sangre. El azúcar en sangre se llama glucosa.

Se denomina diabetes tipo 2 cuando existe en el organismo una resistencia a la insulina. La insulina se produce en el páncreas y es la encargada de transportar la glucosa desde la sangre hacia las células. Dentro de estas últimas, la glucosa es almacenada para luego utilizarla como fuente de energía. Cuando se padece de diabetes tipo 2, las células no responden positivamente a la insulina, es decir que no toman la glucosa que les sirve de energía. Cuando el organismo sufre estos problemas, se desarrolla una hiperglucemia: la glucosa comienza a acumularse en la sangre.

Este tipo de diabetes es la más común y sus síntomas son muy paulatinos. Muchas personas desconocen que la padecen y la descubren cuando ya se encuentra avanzada. Los síntomas más comunes son:

-Micción frecuente.
-Excesiva sed.
-Fatiga constante.
-Mala coagulación y cicatrización de heridas.
-Infecciones frecuentes.
-Caída de cabello.
-Brusco descenso de peso.
-Problemas en la visión.

¿Quiénes pueden padecer diabetes tipo 2?

  • Este tipo de diabetes se va desarrollando a lo largo del tiempo, siendo más propensas a padecerla, todas las personas con sobrepeso u obesidad. Cuando el cuerpo posee una gran cantidad de grasa, no puede utilizar la insulina de manera correcta.
  • En otras circunstancias, la diabetes tipo 2 también es muy frecuente en los ancianos, sin importar su peso.
  • La predisposición genética por herencia familiar, también son determinantes en el desarrollo de esta enfermedad.
  • Personas sedentarias, dietas deficientes y poco nutritivas, grasa acumulada principalmente en la cintura son factores que aumentan el riesgo de padecerla.
  • Estar sujetos a altos niveles de estrés, desequilibra el organismo y facilita el desarrollo de diabetes.

Recetas para reducir la diabetes tipo 2 en una semana

Los pacientes con este problema, deben realizarse chequeos médicos frecuentemente para controlar su estado de salud. También deben llevar a cabo el tratamiento recomendado por el especialista, junto con una dieta estricta. Sin embargo, también existen algunas alternativas naturales muy beneficiosas para bajar los niveles de azúcar en sangre y tener regulada la diabetes tipo 2.

Ye proponemos algunos remedios que te ayudarán a controlarla:

Jugo de espinaca, apio y zanahoria.

Este preparado aporta: potasio, betacaroteno, vitamina A y C, calcio, magnesio y acido málico. Además de reducir el azúcar en la sangre, con este jugo podrás regular los niveles de sodio, previniendo la hipertensión; fortalecer el sistema cardiovascular, fortalecer tus huesos y prevenir problemas visuales asociados a la diabetes.

Ingredientes:
-3 puñados de espinaca.
-1 zanahoria.
-2 tallos de apio.
-1 manzana verde.
-1 pepino.

Preparación:

-Pelar la manzana y la zanahoria.
-Lavar bien el resto de ingredientes.
-Colocar todo en una licuadora. Agrega agua si notas que la preparación está demasiado espesa y pesada.
-Consumir de inmediato. Bebe todos los días en ayunas. Luego de una semana notarás los resultados.

Licuado de coles de Bruselas y judías verdes.

Este preparado ye aportará minerales y vitaminas, especialmente vitamina B6 que ayudara a disminuir la glucosa de la sangre.

Ingredientes:
-12 coles de Bruselas.
-2 tazas de judías verdes.
-1 limón.
-1 pepino.

Preparación:
-Pela el limón. Saca también la corteza blanca que lo cubre.
-Lava bien el resto de ingredientes e introduce todo a una licuadora.
-Licuar hasta que quede un jugo homogéneo y sin trozos. Agrega agua para facilitar el licuado.
-Beber diariamente en ayunas, inmediatamente después de realizarlo.

Jugo de nopal.

El nopal es un excelente regulador del azúcar en sangre. Puedes complementar este tratamiento de una semana, bebiendo jugo de nopal cuando gustes. En este caso, lo puedes envasar y tomarlo durante el día con tus comidas o cuando tengas sed.

Ingredientes: Sólo necesitas 3 hojas de nopal y 750 cc de agua pura.

Preparación: Pela las hojas de nopal y agrégalas a la licuadora junto con el agua. Licúa bien hasta que desaparezcan los trozos y se forme un jugo semi espeso. Envasa la preparación en una botella o jarra con tapa.

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Educación para ganar: así hacen los asiáticos para que sus hijos arrasen

Decir que existe una gran diferencia entre la cultura de muchos países asiáticos y la española, europea u occidental no es, desde luego, descubrir las américas. Cada sociedad tiene sus propias tradiciones y peculiaridades, pero, posiblemente, una de las sociedades que más atención nos genera sea la asiática, por el misterio que la rodea y el poco conocimiento que tenemos de esta.

Un aspecto esencial para comprender el funcionamiento general de una sociedad es la educación que recibe cada uno de sus individuos durante su infancia. Y la verdad es que existe una enorme diferencia entre la educación que recibimos en occidente de la que puede mamarse en cualquier seno familiar asiático.

En Asia, comportamientos como la abnegación y el esfuerzo son primordiales en el campo didáctico. Quizá pueda parecer que es una sociedad, aparentemente, mucho más fría que la nuestra y es posible que lo sea, pero un calificativo más exacto y propicio sería jerarquizada. El respeto es un aspecto básico en las sociedades asiáticas. Es por este motivo por el que son tan verticales y rígidas las relaciones entre hijo y padre o alumno y profesor, tal y como indican, tanto en la infancia como en la edad adulta, en Asian Week.

La madre tigre

Tampoco son nada habituales los gestos de cariño. Quizá la imagen más clara de todas estas ideas es la de Amy Chua, más conocida como la ‘madre tigre’. Esta china (y estadounidense) se ha hecho realmente famosa por la dura educación que ha inducido a sus hijas (según Time es una de las 100 personas más influyentes del mundo). Dura e inflexible, Chua tiene terminantemente prohibida la entrada de amigos en casa, dormir fuera o la protesta.

La ‘madre tigre’ tiene muy claro que en occidente somos demasiado permisivos con los niños y que es necesario dar un punto más asiático a la educación. Su visión de la maternidad es, cuando menos, exigente, tanto que puede llegar a resultar excesiva. Sin embargo, es tremendamente explicativa y simbólica sobre cómo es la educación asiática.

Con un toque irónico e, incluso, paródico y satírico, Sam Louie, psicólogo estadounidense de origen asiático, reflexiona en Psychology Today sobre algunas de las diferencias entre la educación asiática y occidental.

1. Educación muy rígida

En nuestra cultura es muy habitual que a los niños se les premie por el trabajo bien hecho… O simplemente hecho. Con esta actitud generosa se ayuda a que el niño gane en autoconfianza. Sin embargo, esta opinión es muy diferente para gran parte de las familias asiáticas, que tratan a los pequeños con mucho menos espacio a la concesión y recompensa.

2. Menos ociosidad

Aquí consideramos el tiempo libre y la diversión como un aspecto básico en cualquier periodo de la infancia. En cambio, en Asia el trabajo forma parte de la columna vertebral de cualquier familia. De esta forma, el tiempo de ocio o juego puede llegar entenderse como un exceso que suele estar muy mal visto.

3. Menor contacto físico

Los abrazos, besos o cualquier otro tipo de carantoña entre padres e hijos son aspectos que se ven como algo normal y positivo, pues de una relación paternal se trata. Esto, en cambio, no es nada habitual entre asiáticos. Según Louie, las muestras de afecto físico no forman parte del día a día en su cultura. Incluso llega a señalar que él nunca ha llegado a ver a sus padres besándose en público y raramente se daban la mano. El contacto físico y las muestras de afecto son temas tabú.

4. Con lo justo es suficiente

¿Hay mayor acto de amor que disponer de un buen hogar en el que puedan crecer los hijos, alimentarles correctamente o poder vestirles con la ropa que necesitan? Para los asiáticos, no. Poder disponer de todo esto es más que suficiente a la hora de educar a los más pequeños, por lo que el calor y la atención emocional pasan a un segundo plano.

5. ¿Y los regalos?

Es cierto que la existencia de los obsequios tiene una amplia trayectoria en nuestra sociedad, pero también hay que reconocer que nuestra mentalidad consumista ha agudizado este tipo de actos, aumentando el número de fechas señaladas y la cantidad económica dedicada a estos mismos eventos. Cumpleaños, santos, comuniones, Papá Noel, Reyes Magos, Ratoncito Pérez… Estas actitudes desmesuradas son totalmente censurables entre los asiáticos. Es cierto que también se dan regalos, pero sin caer en el abuso, opinan que debería ser más que suficiente si se tiene dinero para poder comprarte cosas o para recibir una correcta educación.

Este hombre tiene la nueva definición de inteligencia que va a cambiarlo todo

El investigador norteamericano David C. Krakauer, presidente del Sante Fe Institute, lleva décadas estudiando la forma en que los humanos (y otras especies) han evolucionado en el procesamiento de la información. El científico, matemático de formación, es un apasionado de la teoría de sistemas, y cree que estamos muy equivocados sobre lo que realmente significa ser inteligente. Y es algo que tiene serias consecuencias en nuestro devenir cotidiano, como individuos y como sociedad.

Como ha explicado el matemático en una interesantísima entrevista en Nautilus, de un tiempo a esta parte –y como viene siendo habitual en el mundo de las ciencias sociales– hemos tratado de reducir la inteligencia a un número: el coeficiente intelectual. “Esto es como decir que puedes saberlo todo sobre el valor de una cosa conociendo su precio. Es como si te digo que he estado en una magnifica exhibición y he visto Las señoritas de Avignon de Picasso, me preguntas qué me ha parecido, y te contesto: ‘6,6 millones de dólares o, presumiblemente, bastante más’. Esto no te dice nada. Y ese es el desafío. La inteligencia es complicada y diversa, y hemos tendido a simplificarla demasiado”.

Pero si la inteligencia es compleja no lo es tanto su definición, que para Krakauer resulta clara: “La inteligencia es una serie de reglas y manipulaciones que te garantizan llegar a una solución en n pasos o menos”. O, dicho de una manera más simple: “la inteligencia consisten en encontrar soluciones simples a problemas complejos”.

La estupidez: el mayor problema de la humanidad

En opinión de Krakauer, para entender lo que es la inteligencia es necesario conocer el verdadero significado de otros conceptos clave como “ignorancia”, “estupidez” o “genialidad”, que son cosas muy distintas.

La ignorancia no es más que la falta de datos. Puedes ser la persona más inteligente del mundo, pero si no tienes la información necesaria para resolver un problema, no vas a resolverlo. Quizás en tiempos de Cervantes había mucha más gente con el potencial intelectual para escribir Don Quijote, pero teniendo en cuenta que más del 90% de la población era analfabeta, sencillamente, no podían siquiera pensar que algo así pudiera hacerse.

La estupidez es algo muy distinto. Si la inteligencia es hacer fácil lo difícil, la estupidez es hacer difícil lo fácil. “La estupidez”, puntualiza el matemático, “es usar una regla por la cual, al añadir más información, no aumentan las posibilidades de hallar la solución correcta; por el contrario, aumenta las posibilidades de equivocarse”.

“Estar equivocado tiene en común con la ignorancia el hecho de que es más fácil acertar cuando tienes más información”, explica Krakauer. “La estupidez es un tipo de fenómeno muy interesante y tiene que ver con sistemas de normas que han hecho que nos cueste más conocer la verdad, y hablar sobre ella. Es un hecho interesante que cada vez haya más individuos estudiando la inteligencia –hay departamentos enteros dedicados a ello– pero si te preguntas cuál es el mayor problema al que se enfrenta el mundo hoy en día, diría que es la estupidez. Así que deberíamos tener profesores de Estupidez; ¡aunque sería un poco vergonzoso que te llamaran el profesor estúpido!”

Alfred Wegener, un tipo inteligente.

Krakauer pone un ejemplo histórico de estupidez, que recuerda  a muchas de las cosas que están ocurriendo hoy en día. En 1912, el meteorólogo y geofísico alemán Alfred Wegener observó, como podría hacer cualquier persona, que la forma de los continentes terrestres encajan a la perfección como si fueran las piezas de un puzzle, y explicó que todos ellos provenían de un primer continente gigante, al que bautizó como Pangea, que se fue separando a lo largo de la historia del planeta Tierra.

Hoy en día sabemos que esto es cierto y, además, parece la mar de lógico, pero cuando Wegener propuso el asunto a la comunidad científica nadie se molestó siquiera en pensar que era una propuesta inteligente: no encajaba con las normas científicas que se daban por ciertas en la época. En opinión de sus colegas, no existía un mecanismo capaz de generar las fuerzas necesarias para desplazar las masas continentales.

En 1930, el geólogo británico Arthur Holmes definió la tectónica de placas: el proceso por el cual los continentes se desplazan a lo largo del tiempo. Este descubrimiento dotaba de un mecanismo válido a las ideas de Wegener. Pero aún así la comunidad científica siguió sin aceptar que los continentes actuales provienen de un solo megacontinente. “Esto ocurrió porque las normas que estaban aplicando, que provenían de un mundo anterior a Wegener, eran inaplicables a la nueva realidad empírica”, explica Krakauer. Y este es un ejemplo perfecto de estupidez: se prefería un sistema anterior, más complejo y menos inteligente, sólo por la cerrazón de quienes eran incapaces de ver más allá o de aceptar las limitaciones de lo que dan por valido. 

La tectónica de placas no fue aceptada hasta los años 50 y 60, cuando se convirtió en la gran teoría unificadora de las Ciencias de la Tierra, que permitía explicar la mayor parte de las observaciones geológicas de una manera coherente.

David Krakauer – Q1 from Nautilus on Vimeo.

En busca de genios que puedan salvarnos

Es fácil ver la estupidez tal como la entiende Krakauer en muchas facetas de nuestra vida. Damos por hecho que un conjunto de normas son las únicas acertadas, sin darnos cuenta que lo hacen todo más complejo y, lo que es peor, nos llevan a equivocarnos una y otra vez. Y esto es algo muy claro en las ciencias sociales, que conforman sistemas muy complejos, imposibles de unificar en una sola teoría, pero es también habitual en uno de los campos más en boga en la actualidad: la neurociencia.

“Nunca hemos logrado crear una teoría satisfactoria para explicar la interacción de muchos sistemas de aprendizaje”, explica el científico. “Para dejarlo más claro, el cerebro puede ser un buen ejemplo. Hay muchas neuronas interactuando de forma adaptativa para crear una representación, por ejemplo, una escena visual; en economía, hay muchos agentes individuales decidiendo el precio de un bien, etcétera; un sistema político vota al siguiente presidente. Todos estos sistemas constan de entidades individuales que son heterogéneas y adquieren información de acuerdo a una única historia sobre el mundo en el que viven”.

Todos los ejemplos citados por Krakauer son sistemas complejos, que aún no logramos entender. La inteligencia es uno de ellos y, evidentemente, no puede reducirse al número que obtiene una persona tras realizar un test psicotécnico. Ahora bien, hay quién, como el propio científico, trata de entenderlos.

“La ciencia de la complejidad es, esencialmente, un intento de crear una teoría matemática para el día a día, para las experiencias, para lo que tocamos, vemos y olemos”, explica el científico. “Lo que busca la ciencia de la complejidad es la unificación, encontrar los principios comunes que comparten los sistemas, pero además pretende ofrecernos herramientas para entender los sistemas formados por muchos organismos que se adaptan. Y la inteligencia es para mí el ejemplo prototípico de un sistema formado por muchos organismos que se adaptan”.

Hoy en día hay demasiadas personas aparentemente inteligentes elaborando teorías estúpidas, que lejos de simplificar la forma en que se puede explicar un sistema complejo, lo hacen aún más complicado. Sólo la inteligencia nos permite hacer sencillo lo complejo, pero la genialidad es lo verdaderamente revolucionario. “Si la inteligente es resolver problemas difíciles de forma sencilla, la genialidad es hacer que los problemas desaparezcan”, explica Krakauer.

Lo que hacen los genios, según el científico, es cambiar las reglas del juego. Y las personas que han logrado esto, como Isaac Newton o Albert Einstein, aparecen con cuentagotas. “Una de las características más interesantes de la genialidad es que, al contrario que la inteligencia, parece una locura”, explica el matemático. “Una solución inteligente es casi siempre vista como una forma mejor de hacer las cosas. Pero cuando cambias las reglas haces que mucha gente se sienta incómoda, y eso parece una locura”.

Quizás aparezca algún genio que logre explicar cómo funcionan sistemas complejos como la economía o la política, pero mientras, parece más sensato ser conscientes de nuestra limitaciones que caer en la estupidez de pensar que una fórmula o un número pueden explicar la riqueza de una nación o la inteligencia de una persona. 

Primera privatización en la Rey Juan Carlos: externaliza Odontología a una fundación

Un numeroso grupo de profesores de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) denuncia lo que podría ser la primera acción de privatización de una universidad pública madrileña. Concretamente, la externalización de la actividad docente en el grado (antes licenciatura) de Odontología, ante el inminente traspaso de competencias a la Fundación Clínica Universidad Rey Juan Carlos (FCURJC), que previsiblemente empezará a funcionar el próximo curso 2015-2016. Un hecho sin precedentes y que, recuerdan, va en contra de los estatutos universitarios, que conceden a los departamentos de las facultades las competencias docentes e investigadoras en su totalidad.

Los futuros dentistas de la URJC tienen divididas las asignaturas de sus cuatro cursos en partes teóricas y prácticas. Estas últimas se desarrollan en la Clínica Universitaria de la Facultad, alojada en el Campus de Alcorcón y concretamente en el Edificio Departamental II. Los estudiantes cuentan con unas instalaciones únicas –unos 160 sillones disponibles– para desarrollar los ejercicios con pacientes reales bajo la supervisión de los profesores responsables. Actualmente existen también las llamadas ‘prácticas extracurriculares’ voluntarias, durante las cuales los matriculados en Odontología pueden hacer más prácticas fuera de horario lectivo, mientras la Clínica dirigida por Luis Vázquez Vázquez consigue rentabilizar aún más la actividad del centro.

Pero a partir del próximo curso será la FCURJC la que se hará cargo de los créditos prácticos de la carrera. El equipo docente de la universidad denuncia la constitución de una “fundación privada” vinculada a la universidad y establecida en unos terrenos de titularidad pública cedidos por Ayuntamiento de Alcorcón a la Universidad. Una fundación que, según los estatutos publicados el 28 de febrero del año pasado, “tiene su ámbito territorial de actuación en la Comunidad de Madrid, sin perjuicio del alcance de los convenios que puedan suscribirse”. Y cuyos fines fundacionales tampoco dejan lugar a dudas: “Tiene por objeto promover el desarrollo de las actividades docentes y de investigación de las enseñanzas que se imparten en la Universidad, así como de gestionar la prestación de servicios que desarrolla la Clínica”. Uno de los profesores muestra con resignación su enfado: “Los estatutos son muy ambiguos. Hablan de enseñanzas, y aunque empezará por hacerse cargo de Odontología está claro que podría terminar por gestionar el resto de carreras de Ciencias de la Salud”, explica.

Además, la fundación contará con su propio equipo de profesores. Este es sin duda uno de los puntos que más daño hace al actual claustro del área de Estomatología (área propia de Odontología), que dice ver “truncado su futuro profesional”. Hace pocas semanas, el pasado 28 de abril, uno de los vicerrectorados de la URJC comunicó al director del Departamento de Estomatología, Juan Carlos Prados Frutos, que el próximo curso no se llevará a cabo el Plan de Ordenación Docente, cancelando la renovación a los profesores asociados, que pasarán de 50 a apenas 7, como ha comunicado ya el centro a los afectados. El motivo es que estos docentes sólo impartirán créditos teóricos porque los prácticos los gestionará directamente la Fundación, que podrá contratar a profesionales externos.

Este ha sido en realidad el único comunicado que el profesorado ha recibido de manera oficial. “Hasta ahora todo han sido chivatazos, rumores o publicaciones directas del Consejo de Gobierno”, se queja otra de las docentes afectadas. Fuentes universitarias insisten en “lo mal que se han hecho las cosas”. Primero, por la “absoluta desinformación” con la que la cúpula ha tomado decisiones unilateralmente “que sin embargo nos afectan a todos”. Y segundo, porque insisten en la “evidente mala coordinación” que habrá a partir de ahora en el grado al separar las enseñanzas teóricas y prácticas, dividiendo al profesorado, y que repercutirá en la formación de los estudiantes y futuros dentistas.

En 2008 se escuchó por primera vez en la facultad la idea de crear una fundación a través de la que se gestionaría la Clínica mientras se obtenía una mayor rentabilidad de sus potentes instalaciones. El plan era del entonces vicerrector Fernando Suárez Bilbao y ya generó cierto malestar entre los profesionales universitarios, que alertaron del riesgo de que se perdiera “el interés educativo” que debe primar en las prácticas con pacientes, poniendo por delante “alicientes de otro tipo puramente económicos”. El proyecto no se volvió a mencionar hasta 2013, cuando Suárez Bilbao salió elegido rector de la Rey Juan Carlos, y un año después apareció finalmente publicada la constitución de la fundación. 

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