Ansía Bejarano derrota del PRD

El otrora poderoso René Bejarano se jugará su resto a favor de los candidatos de Morena y del Movimiento Ciudadano, pues calcula que una derrota del PRD en estos comicios lo reposicionaría dentro del partido. Con lo poco que le quedó luego de la paliza recibida en febrero pasado, el de la ligas opera en los territorios en donde cree poder hacer perder a los amarillos, por dos razones fundamentales. La primera es para desquitarse de Miguel Ángel Mancera y Héctor Serrano, a quienes culpa de su aniquilación con los amarillos; la segunda —y quizá la más importante— es que piensa que una fracaso perredista lo volvería a ubicar en buena posición en el partido.

A Bejarano no le importa que el mismísimo Andrés Manuel López Obrador y su corte celestial lo consideren un apestado, pues su idea no es integrarse a Morena, sino que en el PRD reconozcan que sin él no son la aplanadora que creían.

Quizá el viejo profesor no haya reparado que también los perredistas lo consideran como un verdadero Judas, porque para que su proyecto personal pueda cristalizar está haciendo todo lo necesario para que su partido pierda.

Y precisamente porque ya es pública su intención de dañar al PRD es que los caciques delegacionales han tomado providencias y le han arrebatado algunos cuadros que lo seguían, porque es obvio que a nadie le gusta estar con los perdedores y René lo es.

El de las ligas no acaba de digerir que desde el GDF lo hayan hecho pinole y desea fervientemente que a los amarillos les vaya mal, para cargarle la derrota a Mancera y a Serrano.

Tampoco soporta que el secretario de Gobierno se haya convertido en el factor de poder en la ciudad, que esté metido en todos los temas políticos y que haya tenido la habilidad desactivar no sólo al de las ligas, sino a su exjefe Marcelo Ebrard.

Con el agregado que al poner en la lona a Marcelo, Serrano le pavimenta el camino a la candidatura presidencial a Mancera, quien hoy es el aspirante más sólido de la izquierda para 2018.

Si Bejarano apuesta a ayudarle a El Peje a ganar en Cuauhtémoc o en Iztapalapa, habrá que recordarles a ambos que –en caso que se dé el milagro-, una delegación no sería nada comparado con el gran pastel que representa el DF completo.

Si López Obrador formó un partido nacional para ganar una delegación del DF, habrá que recordarle que el 7 de junio estarán en disputa 16 jefaturas delegacionales, 40 diputaciones locales y 27 federales.

A ver cuánto de eso gana en “su” ciudad, como él se refería al DF.

CENTAVITOS… Por cierto, en la última etapa de su campaña por Iztapalapa la perredista Dione Anguiano presentó La Poderosa, tarjeta similar a lo que en Guerrero fue La Cumplidora, cuyo objetivo es unificar los programas sociales de la delegación. Esta tarjeta nada tiene que ver con las Monex de otros partidos, sino que de momento serán de tipo propagandístico y sin valor, para que luego no vayan a andar diciendo que ahí les va a depositar dinero a fin de comprar votos… Por cierto, en esta etapa final antes del 7, desde hoy se desatará una guerra de encuestas entre todos los partidos, a fin de marear a los votantes, pues ya nadie sabrá cuáles son las buenas.

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