El Rancho del Sol, guarida criminal frecuente; antes la usaron Los Zetas

Gráfico Francisco Lagos La Razón
    <div class="rss_texte"><p>La &ldquo;cerca&rdquo; natural que se forma por centenares de &aacute;rboles a su alrededor, todos de m&aacute;s de cinco metros de altura. El acceso justo al pie de la autopista. El aislamiento de cualquier tipo de vecino en al menos 15 kil&oacute;metros a la redonda. Su ubicaci&oacute;n dentro de Michoac&aacute;n, pero a s&oacute;lo 25 minutos de Jalisco&hellip; cada uno de estos puntos hizo del Rancho del Sol, un lugar estrat&eacute;gico para

los delincuentes.

Quienes pasan por aquí sólo lo hacen en auto. El límite de velocidad permitido es de 110 kilómetros por hora, por eso, aunque está a la vista de todos, nadie presta atención a este terreno en el que el viernes fueron abatidos 42 delincuentes.

Por todo ello, se sabe que sicarios del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que llegaron desde Ocotlán, Jalisco, se apropiaron del rancho tras arrebatárselo a una familia. Y hace diez años, miembros de Los Zetas decidieron hacerlo su refugio cuando intentaban controlar la venta de drogas en el estado.

“Es un punto estratégico para quienes buscan controlar el trasiego de droga aquí. Pueden huir a Jalisco o perderse entre las brechas de este lado”, explica un mando de la Policía Federal que trabaja en el operativo de seguridad de la zona.

La del viernes, fue la segunda incursión que autoridades federales realizan en este rancho en el que —aunque se intente— es imposible observar o escuchar desde afuera, lo que pasa en el interior del terreno de 112 hectáreas.

Registros de la PGR revelan que en septiembre de 2005 catearon el lugar y decomisaron un arsenal.

En el expediente AP/PGR/MICH/ZA/147/2005 se detalla que era propiedad de Los Zetas, que buscaron refugiarse aquí, ya que lo consideraron un punto estratégico en la frontera de
los estados.

El hombre que encabezó ese cateo fue el Director de Seguridad Pública de Michoacán, Rogelio Zarazúa; una semana después, fue ejecutado de 12 balazos.

Hace poco más de dos meses, aquí, en la reja oxidada por la que se entra al rancho había una manta colgada que anunciaba que el terreno estaba en venta.

“Lo primero que pensamos fue que (el rancho) lo habían vendido, pero ahora sabemos que un grupo criminal se lo quitó a sus propietarios para usarlo como su guarida”, relata el miembro de la Policía de Ecuandureo, José Esterea.

Esos hombres eran del CJNG. Y tras sacar a esa familia con amenazas de muerte, trajeron al rancho armas y todo lo que pudieron para habitarlo.

En 2015, 46 elementos de seguridad muertos

El Cártel Jalisco Nueva Generación ha asesinado, en lo que va de 2015, a 46 elementos del Ejército, Policía Federal y fuerzas locales.

De los elementos de seguridad que murieron emboscados o en enfrentamientos, ocho son del Ejército, siete de la Policía Federal y 31 de la Fuerza Única Jalisco (FUJ) y policías ministeriales de la Fiscalía General del Estado.

El enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y dicho cártel se incrementó luego de que el pasado 28 de febrero la Marina capturara a Abigael González Valencia, alias El Cuini, brazo financiero de la organización.

Si bien la captura de El Cuini fue en Puerto Vallarta, la respuesta se dio en Ocotlán, en una emboscada que dejó un saldo de cinco policías federales muertos y ocho heridos. Posteriormente se suscitaron otros enfrentamientos donde fueron asesinados otros elementos de las Fuerzas Federales.

Ricardo Flores